Ahora que me lees

Ahora que tengo un poco de tu atención, aún cuando hay tantos revoltijos sin resolver quiero dedicarte mis palabras, ahora que me lees y estas ahi acostada viendo el móvil tan detenidamente.

No sé en que momento de mi vida te cruzaste en mi mente tan cambiada, tan llena de vida. Y yo, formándome aquí apenas con unas cuantas palabras dulces para decirte. Me pones nervioso que no fijo la mirada en ti cuando por casualidad nos encontramos; es cierto que nos encontramos en un momento equivocado. Tú tan religiosa y yo salido del infierno. Pero cuánto me apetece cambiar por pertenecer a tu mundo, que muy acaramelado está por el momento.

Por un instante he pensado, si dejarte así con pocas palabras para tener qué escribir en otro momento. Sabiendo entonces que me seguirás leyendo.

Tú tan religiosa y yo, salido del infierno.

Ies
Como tú, ninguna.

Soledad

Estas noches de insomnio, de pesadez, de un no sé qué, ni porqué; camino como el gato en la oscuridad y en la azotea rememorizo que nunca hice algún mal.

Sin embargo me fastidia mi propia existencia, tocándome el hombro a cada rato, y me pregunto; porqué dejé de escribir, porqué dejé de vivir. Ciertamente no respiro tan normal, todos por ahi notan lo indiferente que soy. El cambio que ha surgido será para bien, para que ésta incomodidad cese al fin.

Pero…¿ cuándo? Pasan los días y seguimos en el mismo mierdero; por 99 cosas buenas sólo uno es el reproche. Nada es aceptable a pesar del esfuerzo, esmero y dedicación. La sonrisa fingida es la hipocresía que tanto critican.

Textos confusos ■Pensamientos Tóxicos Memorias •#Ies

En los días de cuarentena.

A medida que pasan los días, tratamos de sobrevivir para hacer valer todo el esfuerzo del pasado, todas las acciones y medidas necesarias llevadas a cabo. Aunque ahora, lo realmente importante es reunirnos enteros en familia, darnos ese abrazo pediente desde aquel día en que nos separamos.

Sí, han pasado los meses desde que todo este mal comenzó, muchas personas ya perdieron la batalla, otros más lidiando con el tiempo, dinero y recuperación de todo lo perdido; y los que nos quedamos enteros tenemos la esperanza de todo cambie para bien, sobrevivir un día más y otro.

Porque la distancia ha hecho tanto daño a aquellos que dejamos tristes y desolados y a nosotros mismos. A quienes quedaron abandonados porque cada uno se ha buscado la vida y que pasó; desde el momento de salida en nuestros hogares, muchos no hemos podido volver todavia por estas circunstancias de la pandemia u de otra. La verdad es que cuesta demasiado, apenas podemos hablar en casa para saludar y conformarnos con escuchar las voces de las personas que amamos.

A veces me duermo con ese sabor amargo y nudo en la garganta por recordar lo que hemos pasado, por lo que deberiamos estar pasando y no podemos por esa incertidumbre de cometer un error.

Cuánto daría porque todo esto acabe ya, para ir corriendo a corregir mis errores, de quedarme un poco más, porque todo a lo que me había preparado era tan valioso, pero el tiempo no se detiene y ahora lo realmente importante; es volver a abrazar a quienes dejé en el sufrimiento.

Nada está bien si no es cerca de las personas que amamos.

Ismael Martínez